Foto y texto de Rubén Martín González

Pinus pinea L.

Pino piñonero, Pino doncel, Pino albar.

Se trata de un árbol majestuoso, de composición robusta y aspecto muy elegante, capaz de alcanzar los 30m de altura. La copa presenta una inconfundible forma de parasol, muy llamativa, que se cierra densamente.

Presenta tronco muy robusto, por lo general recto y cilíndrico, con la corteza en tonos grises en los ejemplares jóvenes, que conforme se van volviendo adultos, se tornan de un color marrón rojizo, escamosa y laminada, y que se divide en placas que se van desprendiendo periódicamente. Las hojas, comúnmente denominadas acículas, se reúnen en grupos de a dos, miden entre 10 y 20 cm y son muy puntiagudas, casi siempre con el extremo doblado. El color varía del verde oscuro al gris verdoso.

Sus flores son realmente pequeñas, y se reúnen en amentos, florecen entre junio y julio. Las femeninas una vez fecundadas, se trasforman en el fruto, la conocida piña, que son solitarias y compuestas por escamas muy leñosas, de hasta 14cm de longitud y de forma globosa, de color verde brillante al principio, relucientes, luego de color marrón rojizo, maduran al tercer año, y en su interior se encierra la semilla, el afamado piñón, que son bastante grandes, protegidos por una cáscara leñosa y cubiertos de un polvo negruzco.

Observaciones: Se trata de un árbol muy rustico, típicamente caracterizado a la región Mediterránea. Vive desde el nivel del mar hasta los 1000 m de altitud. Es tolerante a las condiciones del suelo, soporta dilatadísimos periodos de sequia, hasta 10 meses sin recibir una gota de agua, al igual que grandes fríos invernales, resistiendo prolongadamente temperaturas por debajo de los -12º. Y su resistencia al viento es soberbia.

Se caracteriza por la gran cantidad de polen que produce en época de floración, formando verdaderas nubes de polvo amarillo cuando azota el viento, o se deposita en los charcos cuando llueve, circunstancia ésta que sirve de alimento a multitud de aves e insectos.

La madera del Pino piñonero es muy dura y muy poco resinosa en comparación con el resto  de especies de Pinos, factor que hace que sea bastante apreciada y utilizada. Sin embargo, la utilidad más demandada es el de la producción de piñas para obtener el piñón, comestible, de gran calidad y propiedades medicinales de amplio espectro. España es la primera productora del mundo, y Valladolid la provincia. El volumen total de producción está en torno a las 30000 toneladas al año.

Su demanda como productor y carácter rustico, hace que sea una especie muy utilizada en repoblaciones forestales de terrenos perdidos o incultivados, no obstante es una especie fácil de reproducir por siembra directa, utilizando piñones previamente sumergidos unos cuatro días en agua, y la mejor época para realizar la siembra es a últimos de septiembre o primeros de octubre. La longevidad de ésta especie está en torno a los 400 años.

Durante mucho tiempo se pensó que ésta especie en el territorio de Valladolid, Segovia o Palencia, era alóctona, introducida en repoblaciones forestales o como protector del suelo, sin embargo unas excavaciones arqueológicas en la provincia de Valladolid, donde se encontró polen fosilizado, demostraron que se trata de una especie autóctona en todo éste territorio.

 

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